En Chile, durante la Semana Santa se registra tradicionalmente un aumento significativo en el consumo de pescados y mariscos, debido a costumbres culturales y religiosas. Frente a este incremento, el Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) refuerza su llamado preventivo a la ciudadanía para extremar las precauciones al momento de adquirir y consumir estos alimentos, especialmente mariscos, con el fin de prevenir intoxicaciones asociadas a la marea roja.

Esta autoridad sanitaria, que a través de su laboratorio de Toxinas Marinas analiza las muestras de mariscos del territorio nacional, enfatiza que la única medida efectiva para evitar intoxicaciones graves es comprar exclusivamente en establecimientos autorizados, los cuales cuentan con fiscalizaciones sanitarias y controles de seguridad.

¿Qué es la marea roja y por qué representa un riesgo?

La marea roja es un fenómeno natural provocado por el incremento excesivo de microalgas presentes en el agua. Bajo ciertas condiciones ambientales, como temperatura, salinidad, luminosidad y disponibilidad de nutrientes, estas microalgas pueden proliferar en forma explosiva, dando origen al fenómeno conocido como Floraciones algales o “Bloom”.

En Chile se monitorea la presencia de tres tipos de toxinas: los venenos diarreicos, amnésico y el paralizante. Este último es el más crítico, ya que, dependiendo de su concentración, puede causar la muerte en cuestión de minutos tras el consumo.

Vigilancia y cifras

El control de estos productos se realiza bajo el Programa Nacional de Floraciones Algales Nocivas, un esfuerzo conjunto entre el ISP, las SEREMIs de Salud y el Ministerio de Salud (MINSAL). Según las muestras analizadas en el ISP:

Si bien, actualmente no existen alertas sanitarias vigentes en el país, el riesgo continúa latente y depende directamente de la procedencia de los productos del mar.

La cocción no elimina el riesgo de marea roja

La cocción, el limón o el vinagre NO eliminan las toxinas de la marea roja. A diferencia de las bacterias o parásitos que mueren con el calor, las toxinas marinas son resistes a altas temperaturas. La única forma segura de prevenir la intoxicación es consumir mariscos provenientes de zonas y establecimientos autorizados.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Ante la sospecha de haber ingerido mariscos contaminados, se debe buscar atención médica inmediata si se presentan alguno de estos síntomas: náuseas y vómitos, diarrea, hormigueo en labios, lengua o extremidades, dificultad para respirar.

El ISP reafirma su compromiso con la salud pública para asegurar que los productos que llegan a su mesa sean inocuos y seguros.